Congreso INBLAC 2026: la adaptación sectorial al nuevo paquete europeo de PBC/FT

Congreso INBLAC 2026: la adaptación sectorial al nuevo paquete europeo de PBC/FT

El Congreso INBLAC 2026, celebrado el pasado 17 de junio en la Asociación de la Prensa de Madrid bajo el lema «Más allá del checklist. Cómo preparar el nuevo marco AML europeo a través del Informe de Experto Externo», dedicó su primera mesa de debate a una cuestión especialmente relevante para los sujetos obligados: cómo aterrizar el nuevo paquete europeo de PBC/FT en sectores con realidades, riesgos y culturas de cumplimiento muy diferentes.
Tras las intervenciones iniciales de Sonia Lecina y Francisco Bonatti, que permitieron situar el mapa normativo y el plan de transición hacia el nuevo marco europeo, la Mesa 1 abrió el debate sectorial con una mirada práctica. La sesión fue moderada por Alejandra María Ortiz López, Head of AML EU 27 / MLRO en OANDA y miembro de la Junta Directiva de INBLAC, y contó con la participación de Jesús Pindado Delgado, Director Compliance & Control Riesgo Operativo en UBS Spain Investment Bank; Ignacio Sánchez, socio de Hogan Lovells, y Ruth Hernández Paredes, Compliance Officer de Calímaco.
El objetivo de la mesa no era repetir el contenido normativo del nuevo Reglamento, sino analizar cómo se recibe ese marco en organizaciones concretas. Desde esa perspectiva, el debate permitió contrastar tres entornos especialmente distintos: el sector financiero, con estructuras de cumplimiento más maduras; el sector legal, condicionado por el secreto profesional y por una cultura interna propia; y el juego online, marcado por un riesgo inherente elevado, una operativa digital intensiva y una relación estrecha con el regulador sectorial.
Un mismo marco para realidades muy diferentes
La primera idea que dejó la mesa fue que la armonización europea no elimina la diversidad sectorial. El nuevo marco aspira a construir reglas más uniformes, criterios más comunes y una supervisión más coordinada, pero su aplicación no puede ser idéntica en todos los sujetos obligados.
Un despacho de abogados, un operador de juego online y una entidad financiera no afrontan el mismo riesgo, no gestionan la misma información, no tienen los mismos recursos y no se relacionan con sus clientes o usuarios de la misma manera. Por tanto, el reto no será únicamente cumplir el Reglamento, sino hacerlo con un modelo que respete la naturaleza de cada actividad y que, al mismo tiempo, permita acreditar suficiencia, proporcionalidad y eficacia.
En este sentido, la moderación situó bien el núcleo del debate: el nuevo paquete europeo exige avanzar hacia un marco común, pero sin perder de vista que la prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo debe bajar al terreno de la operativa real. Si el modelo no entiende el negocio, difícilmente podrá gestionar el riesgo.
Distintos puntos de partida ante 2027
La mesa también permitió comprobar que no todos los sectores llegan al nuevo marco europeo desde el mismo punto de partida.
Desde la perspectiva del sector legal, Ignacio Sánchez describió una adaptación todavía desigual. Los grandes despachos internacionales están más acostumbrados a homogeneizar procesos y a trabajar con estándares transversales, mientras que los despachos nacionales de tamaño medio observan el nuevo marco con mayor prudencia y los despachos más pequeños pueden experimentar más dificultades para absorber exigencias uniformes sin perder proporcionalidad.
En el caso del juego online, Ruth Hernández Paredes destacó que el sector afronta la transición con respeto, precisamente porque ya opera en un entorno muy regulado y porque existen diferencias importantes entre operadores. No es lo mismo un gran operador con equipos especializados y herramientas avanzadas que un operador pequeño o recién licenciado con recursos más limitados. Además, las sanciones recientes en el sector han servido como recordatorio de que el periodo transitorio no debe entenderse como una espera pasiva.
Por su parte, Jesús Pindado explicó que el sector financiero parte de una mayor madurez, pero esa madurez también plantea dificultades. Las entidades cuentan con estructuras consolidadas, órganos, procedimientos, tecnología y cultura de control, pero el nuevo marco europeo obliga a revisar metodologías, factores de riesgo, sistemas tecnológicos y elementos propios del modelo español, como el órgano de control interno, el representante, el informe de experto externo o la estructura de políticas y manuales.
Las particularidades sectoriales como punto de partida
Uno de los elementos más interesantes de la mesa fue la forma en que cada sector identificó sus propias particularidades.
En el sector legal, el secreto profesional apareció como una pieza central. No se trata solo de aplicar obligaciones de PBC/FT, sino de hacerlo en un entorno en el que el asesoramiento jurídico, la defensa del cliente y la protección de información sensible tienen un peso específico. Por ello, la matriz de riesgos de un despacho debe considerar el tipo de asesoramiento, el país de la operación, el origen y destino de fondos, la intervención concreta del abogado y la diferencia entre actividad contenciosa y no contenciosa.
En el juego online, la particularidad se sitúa en la intensidad de la información operativa. El riesgo del usuario no puede valorarse únicamente en el momento del registro, porque una parte esencial se revela durante la relación: cómo juega, cuándo apuesta, cómo retira fondos, si existen conexiones con otros jugadores, si utiliza bonos de forma anómala o si aparecen patrones que dejan de ser recreacionales. La prevención, en este sector, exige monitorización continua y capacidad de interpretación de señales que no siempre nacen estrictamente en PBC/FT.
En el sector financiero, la mesa puso el foco en la titularidad real y en las estructuras societarias complejas. El problema no se agota en fijar un porcentaje de participación, sino en obtener información suficiente, desagregar cruces accionariales, mantener datos actualizados y hacerlo con la rapidez que exige el proceso de admisión de clientes. La madurez del sector ayuda, pero no elimina la complejidad metodológica.
La prevención como función transversal
Otra idea especialmente relevante fue la necesidad de evitar que la PBC/FT quede aislada dentro de la organización.
Ignacio Sánchez planteó que el nuevo Reglamento puede ser una oportunidad para conectar mejor la prevención del blanqueo con otros ámbitos de cumplimiento, como el compliance penal, los canales internos, la gestión de riesgos no financieros y la prevención de responsabilidades por imprudencia. El objetivo no es que cada función trabaje correctamente por separado, sino que la información relevante circule y permita construir una visión más completa del riesgo.
Esta idea apareció también en el juego online. En este sector, las señales vinculadas al juego responsable, al fraude, al control sectorial o a la conducta del usuario pueden ser relevantes para PBC/FT. Gestionarlas como compartimentos estancos puede hacer que la organización pierda información útil para detectar patrones de riesgo.
La prevención, por tanto, debe acompañar toda la relación de negocio. No empieza y termina en el alta del cliente, ni puede limitarse a una formación anual o a un conjunto de documentos. Debe integrarse en las áreas que conocen la operativa, que interactúan con clientes y usuarios, y que pueden detectar antes los cambios de comportamiento.
Gobierno interno, alta dirección y primera línea
El debate sobre gobierno interno permitió identificar una cuestión común: el nuevo marco europeo exigirá más claridad en roles, responsabilidades, reportes y evidencias.
En el sector financiero, Jesús Pindado explicó que la alta dirección y los consejos son cada vez más conscientes del riesgo regulatorio, reputacional y de PBC/FT. El reto no es partir de cero, sino encajar el nuevo modelo europeo en estructuras ya existentes, ajustar funciones y asegurar que el riesgo de blanqueo tiene un dueño claro dentro de la entidad y se eleva al órgano de gobierno correspondiente.
En el juego online, Ruth Hernández Paredes señaló que el gobierno suele estar ya muy involucrado, pero que el desafío consiste en hacer que el sistema llegue a toda la empresa con responsabilidades claras por categoría o función. También puso el acento en mejorar actas, reuniones, seguimientos, planes de comunicación, objetivos y almacenamiento documental para poder acreditar de forma ordenada lo que ya se hace.
Desde el sector legal, Ignacio Sánchez apuntó que quizá no se produzcan cambios radicales en la existencia de órganos, pero sí ajustes en nombres, reportes, funcionamiento y asesoramiento especializado. En muchos casos, el apoyo de terceros expertos será relevante para adaptar análisis de riesgos, políticas y procedimientos sin perder proporcionalidad ni trazabilidad.
La evaluación de riesgos como relato coherente
La evaluación de riesgos ocupó un lugar central en la mesa.
La moderación la presentó como el elemento que debe dar lógica al sistema: desde el primer contacto con el cliente o usuario hasta el seguimiento posterior. La cuestión no es solo qué controles existen, sino si el modelo explica de forma coherente por qué se asigna un determinado nivel de riesgo, qué medidas se aplican y cómo se justifica la respuesta.
Desde esta perspectiva, la matriz de riesgos no puede ser una plantilla genérica ni una acumulación de factores desconectados. Debe contar una historia comprensible sobre el sujeto obligado, su actividad, sus clientes, sus canales, su geografía, sus productos y sus vulnerabilidades reales.
Jesús Pindado reformuló el debate sobre proporcionalidad en términos muy prácticos. Lo decisivo no es proclamar que una medida es proporcional, sino disponer de un análisis de riesgos suficientemente preciso. Si se identifican bien los riesgos de clientes, operativas, países, negocio y entidad, las medidas de diligencia debida y seguimiento podrán ser adecuadas. En este sentido, la palabra clave no es solo proporcionalidad, sino suficiencia.
Titularidad real y estructuras complejas
La titularidad real fue otro de los asuntos de mayor impacto práctico.
Jesús Pindado subrayó que el debate no debe limitarse a si el umbral será del 25 %, del 15 % o de cualquier otro porcentaje. Esos umbrales pueden aumentar el número de clientes afectados, pero la dificultad de fondo es otra: disponer de información suficiente, comprender cruces accionariales, identificar a los accionistas relevantes, aplicar una metodología clara, actualizarla y hacerlo dentro de los tiempos de negocio.
Ignacio Sánchez añadió que la globalización está sofisticando las estructuras en todos los sectores. Ya no basta con pensar en esquemas simples de sociedad limitada o sociedad anónima. Determinadas operaciones incorporan trusts, vehículos interpuestos, estructuras patrimoniales internacionales o cadenas societarias que exigen mayor capacidad técnica para identificar y explicar quién controla realmente la operación.
En términos prácticos, la mesa dejó una idea clara: la titularidad real no puede gestionarse como una mera recopilación documental. Debe integrarse en la comprensión del riesgo, en la capacidad de análisis de la primera línea y en la trazabilidad de las decisiones adoptadas por la organización.
Tecnología, protección de datos y monitorización continua
El papel de la tecnología apareció de forma especialmente intensa en la intervención del sector del juego online.
Ruth Hernández Paredes explicó que las herramientas de onboarding digital, monitorización continua, machine learning e inteligencia artificial pueden ayudar a reducir el riesgo inherente, detectar patrones, revisar comportamientos hacia atrás, identificar conexiones entre jugadores y anticipar nuevos esquemas. En una operativa digital, el patrón de riesgo puede cambiar rápidamente, y quienes intentan utilizar el sistema de forma indebida pueden desaparecer después de operar.
Sin embargo, la mesa también puso de manifiesto la tensión entre monitorización y protección de datos. El operador necesita saber que el usuario es quien dice ser, que no cede su identidad a un tercero y que su comportamiento no responde a patrones sospechosos. Pero cada nueva petición de datos debe poder justificarse desde la necesidad, la proporcionalidad y el principio de minimización.
Esta tensión no afecta solo al juego online. En todos los sectores, la tecnología ofrece capacidades crecientes de detección, análisis y seguimiento, pero también exige gobierno, calidad del dato, explicación de criterios y control humano. No basta con disponer de herramientas; hay que demostrar que se utilizan de forma adecuada y que sus resultados se integran en decisiones trazables.
El informe de experto externo como herramienta de contraste
La mesa abordó también el papel del informe de experto externo en la implementación del nuevo marco europeo.
Ruth Hernández Paredes resumió su utilidad desde una perspectiva muy práctica: ir de la mano del experto y aprender. Esta idea refleja bien el papel que puede desempeñar el informe cuando se entiende como una herramienta de mejora y no como un trámite formal.
Jesús Pindado, por su parte, otorgó al informe un papel crítico para el Consejo de administración. Al tratarse de uno de los puntos en los que la normativa conecta expresamente con el órgano de gobierno, el informe debe servir para que el Consejo entienda el riesgo, valore la suficiencia del sistema y pueda impulsar una respuesta adecuada.
Desde esta perspectiva, el informe de experto externo puede ayudar a traducir las exigencias del nuevo marco en decisiones concretas: qué debe revisarse, qué brechas existen, qué prioridades deben abordarse y qué evidencias necesita conservar la organización para demostrar su diligencia.
Una mesa para bajar el nuevo marco al terreno
La Mesa 1 mostró que el nuevo paquete europeo no se recibirá igual en todos los sectores.
El sector financiero parte de una estructura más madura, pero deberá revisar metodología, tecnología y encaje del modelo español. El juego online combina riesgo inherente alto, control regulatorio intenso, operativa digital y tensión con protección de datos. El sector legal afronta una adaptación más desigual, marcada por el secreto profesional, la cultura interna de los despachos y la necesidad de profesionalizar la prevención sin convertirla en una mera carga formal.
Pese a esas diferencias, el debate permitió identificar puntos comunes: la evaluación de riesgos como pieza central, la necesidad de que el sistema cuente una historia coherente, la importancia de involucrar a la primera línea y a la alta dirección, y el valor de la evidencia documental.
En definitiva, la mesa permitió reforzar una de las ideas centrales del Congreso INBLAC 2026: el nuevo marco europeo no debe interpretarse como una simple actualización normativa, sino como una oportunidad para revisar si los modelos actuales son comprensibles, trazables, suficientes y verdaderamente conectados con el riesgo real de cada organización.
Ir más allá del checklist, en este contexto, significa precisamente eso: construir sistemas que no solo existan sobre el papel, sino que puedan explicarse, aplicarse y demostrarse en la práctica diaria de cada sujeto obligado.

Autor: Francisco Bonatti